Hoy O. me ha dicho una cosa que le saca de quicio. Algo tan cercano a todos nosotros como el maldito FW:
Cualquier e-mail que empieza así ya da miedo. Para empezar implica que la persona que lo manda no se ha molestado ni en cambiar el título, en muchos casos da igual, pero sobre los correos que vamos a tratar son el primer aviso del contenido que traen: perdida de tiempo.
Los e-mails reenviados que terminan con el mítico “reenvíalo a X personas en menos de Y segundos o sufrirás un Z” son una autentica peste.
X puede ser 20 personas. Y unos 60 segundos. Z no tener sexo en dos años, padecer una caída de pene o sufrir una terrible crisis económica.
Todos los que reenvían son culpables de fomentar esta cadena.
Muchos lo hacen por miedo a contraer, por ejemplo, el mal del fraile aquel que no devolvió aquella carta hace 400 años y murió por culpa del mal de makumba. La mayoría no se creen las patrañas con la que intentan asustar, pero claro, muchos se mueren de miedo como cuando una gitana te amenaza con un mal de ojo si no le compras el clavel….
Estos son los débiles que por dormir algo mejor hacen el temido Forward. Pero hay otros peores los amigos-interesados.
Ejemplo: recibes un e-mail de José García ( nombre poco común... ) que tiene por asunto “FW: ordenadores Toshiba”. Resulta que el tal José no te ha llamado en años, no te manda ni un sms por tu cumpleaños… pero ahora que Toshiba le ofrece un portátil gratis si manda ese mail a 30 personas y tiene el detalle de mandártelo a ti. Que considerado José, además de inocente eres un interesado y a mi me haces perder el tiempo cagándome en ti.
Tampoco tienen desperdicio aquellos conocidos o amigos que siguen mandando el viejo e-mail de 2001 en el que se anuncia el fin de tu cuenta de Hotmail o el cierre del Messenger si no haces el puñetero Forward a toda tu lista de contactos.
Dicen que muchos de estos mails los crean informáticos aburridos para estudiar la velocidad de difusión de los correos. Que majos, ¿no?

