Mejor sin... la sinceridad no solicitada
Hablando con D. se nos ocurren muchos objetos que no deberían de existir, muchas palabras... Perocree que también hay actitudes sin las cuales, se podría vivir mejor:
Tan sencillo como mostrarte neutro cuando te da exactamente igual cómo mostrarte. No confundir con falsedad; tiene más que ver con sonreir cuando podrías no hacerlo o cuando, en el peor de los casos, le dirías una verdad dolorosa a alguien que no se ha ganado ese privilegio. No es agradable que los demás valoren tu trabajo cuando no se lo has pedido, ni tampoco que juzguen tu manera de sentir y hacer cuando apenas conocen tus motivaciones. ¿Por qué la sinceridad es tan barata?. Ganarte la posibilidad de que alguien te pregunte con confianza o, mejor, pedírserlo uno mismo debería ser un proceso de años reservado a unos pocos.
"Ésto no me gusta, yo lo haría así" o "No sé porqué sigues con esa chica, no te conviene", son opciones solo disponibles para familiares (acotando a quienes comparten techo) y amigos (cada uno elige número pero los excesos no suelen funcionar). Sentencias que dan miedo pero un poco menos que el gran comentario, ese que habla de "te voy a ser sincero". Lo siento, no quiero que nadie sea sincero a las bravas. Prefiero pedirlo o, tácitamente, cederle la posibilidad a uno de los míos con la mirada. No quiero que nadie me diga qué guapo soy o qué defectos tengo, eso ya lo puedo mirar yo cada mañana; ni que me aconsejen lo que debo hacer porque los fracasos siempre lo son menos si uno elige el camino. Prefiero que el club de los bienintencionados me deje en paz, casi tanto como el de los detractores y cotillas.
Desconfiad de aquellos que afirman ser siempre sinceros y dicen la verdad. Puede que no estén mintiendo del todo pero, seguro, no les importa demasiado aquello que te comentan. Siempre es preferible la hipocresía bien entendida -un esbozo de sonrisa inofensiva por aquí, una palmadita en la espalda al pasar cerca, alguna atención que no cueste demasiado esfuerzo- o la sobriedad de callar la boca y no pronunciarte antes que la sinceridad no solicitada. Que es de un mal gusto terrible.
Porque con tu "sinceridad", si no te la han pedido, no vas a cambiar el mundo. Ni siquiera a la persona que tienes al lado.


sillonr dijo
Que se abolan los ataques repentinos de sinceridad absoluta, gratuita y destructiva. Sólo sirven para aumentar el ego del sincero. Pero, por favor, hagamos exactamente lo mismo con la "hipocresía bien entendida".
Me quedo con una de tus últimas sugerencias: "callar la boca".
R
1 Mayo 2007 | 12:43 PM